19 febrero, 2016

DIGAMOS




Digamos por decir que la conocí un día cualquiera y que cualquiera fue la hora en que la conocí...
Digamos además que me arrancó una sonrisa aún cuando no tenía yo demasiados motivos para sonreir,
Y digamos que no pensaba pensarla, que no tenía en mente incluirla en mi vida, que jamás, jamás fue mi intención querer quererla..
Digamos entonces que me aterraba besar otros labios, probar otro cuerpo, quitar la coraza y admitir que el pasado muere a manos del presente y que hay heridas que se acaban por cerrar...
Digamos por tanto que dibujó en aquel punto de mi vida otros dos puntos suspensivos, que el corazón y la cabeza no siempre comparten sus latidos...