24 marzo, 2013

Su cuerpo contra el mío




Yo, que nunca supe mirar de frente,
que solo escudriñaba las miradas que me ofrecía de la gente,
que moría por caricias vendidas a bajo precio,
que mataba por saber si era amor o era desprecio...

Yo que nadaba entre las aguas de la duda y sus renglones,
que invité a mis recuerdos a tomarse vacaciones,
que abarqué almas enteras y rompí sus ilusiones,
que mordí con ansiedad descosidos corazones...

Caminé por tantas calles desde Asturias a Madrid,
escogí vivir corriendo y no cansarme de reír,
hice amigos temporales, y probé algunos cuerpos,
decidí que pararía el día en que estemos muertos...

Yo que juré que no daría más de mi a una mujer,
que conocí la sensación de no volver a querer,
tropecé en la misma piedra que me vieron recoger,
y la quise con locura y la hice mi deber...

Y su cuerpo contra el mío se hizo río desbordado,
y mi mente traicionera, me devolvió a su lado,
se acabaron los encuentros tan furtivos de mis manos,
y regalé mis mentiras a las ninfas del pasado...