17 diciembre, 2012

A 200 POR HORA



Otra vez se ríen las vías delante de mi,
por megafonía último aviso, te tienes que ir,
y sé que como siempre yo me quedo aquí,
y que el tiempo se para todos los días que estoy sin ti...

Y la noche, se hace oscura y me mira,
como si dijera acéptalo ya,
que en este amor los latidos se cuentan,
en besos robados por kilómetros de más...

Quédate, le digo bajito al oído de tus sentimientos,
que quiero que vuelvas a casa y me cuentes tus cosas,
que soñemos despiertas con mundos perfectos,
donde la tristeza y las ganas de huir sean ramos de rosas...

Mírame, cuando pasen los días aquí volveré,
y veré tus zapatos bajarse otra vez,
haciendo de este bucle mi único eden,
arrancando de un soplo esta espera y su sed...

Mi locura se sienta en tercera cuando tu te vas,
le grita a tu ausencia que vaya dejando miguitas de pan,
para encontrar el camino de vuelta hacia mi soledad,
para que nuestros cuerpos tapicen de nuevo mi viejo sofá...

Esta ciudad insolente y sin tacto me pregunta por ti,
se rebela y me escupe con odio que la vida  no se vive así,
que mis pasos son todas las huellas que tu caminaste,
que mi oxigeno son cachos de nubes que dejó tu aire...


Y ahora que de nuevo se escapa ese tren,
se lleva en sus tripas la razón de mi ser,
ese vagón se ha convertido en mi cruel carcelero,
es el que destroza mis nervios y me roba el consuelo...

Y yo a deshojar margaritas hasta que regreses,
a ser algo macarra contra la Renfe y sus matices,
a odiar a las parejas que se besan por los andenes,
a creer en todos los cuentos y sus finales felices... 







14 diciembre, 2012

FRÍO



Llegó de nuevo el invierno, impasible y severo,
y mi coraza antes de amianto, se ha hecho hielo,
llegó llenando mi cama de olas de frío,
dejándome sin abrigo ahora que te has ido...

Amoratado mi cuerpo entero por tanta niebla,
tu adiós rotundo e hiriente hace que llueva,
en cada poro de mis sentidos se hace de noche,
ahora que de ti solo queda el eco de algún reproche...

Cobarde es mi garganta ante la nieve de tus palabras,
se encoge y hace charcos de lágrimas amargas,
y la escarcha que se produce cuando caminas,
hace resbalar a mi auto estima por las esquinas...

Calabobos en mi alma, "orbayo" en mi interior,
se antojará difícil sobrevivir a este enero desolador,
vivirá embalsamado mi deshecho corazón,
esperando nuevamente a que llegue el calor...

Es eterna navidad en mis venas malheridas,
sin guirnaldas, sin regalos, sin techo y sin salidas,
navidad en plena calle, vagabundas sin cobijo,
deseando tener cama, dirección y hasta prefijo...

Ya no arrancan mis latidos ni con anticongelante,
viven quietos por el astío de tus gritos malsonantes,
que el portazo de tu huida hizo saltar todo en pedazos,
que enfermé de desamor por tus besos congelados...

Que el invierno se ha colado por las rendijas de mi vida,
que dejé de ser turista de tus playas por ser esquimal suicida,
que no deja de llover en los rincones de mi salón,
que volveré a mi verano cuando olvide tu sabor...