28 enero, 2011

CADENAS


LAS CADENAS CADA VEZ SE HACÍAN MAS FUERTES, APRETABAN DE UNA MANERA CASI AHOGANTE NUESTROS CUERPOS, ACERCÁNDOLOS INEVITABLEMENTE...Y ME MANTENÍA A DOS METROS SOBRE EL NIVEL DEL SUELO, SEGREGANDO SALIVA, DISFRUTANDO DEL JUEGO, COMO SI DE UNA MESA DE POKER SE TRATARA...Y LLEGADOS A ESTE PUNTO, TIRÁNDOME DE CABEZA AL MAS QUE PROBABLE FRACASO...
PORQUE ESTAR TAN CERCA CALENTABA MIS ENTRAÑAS, OLER SU PELO, ENCENDÍA LAS LUCES DE MI LADO OSCURO, LOS EXCASOS DOS MILÍMETROS DE SU BOCA A LA MÍA, DROGABAN MIS NEURONAS Y ME IMPEDÍAN PENSAR...
Y AHORA BUSCABA LA MANERA DE NO PERDER EL EQUILIBRIO, DE NO ALEJARME DE SUS PASOS, DE QUE MI CASA, SE CONVIRTIERA EN PARADA OBLIGATORIA PARA SU VIDA, QUE NOS BUSCÁRAMOS DESESPERADAMENTE CUANDO TUVIERAMOS SED...
PERO NO PODÍA ENGAÑARME, POR MUCHOS CANDADOS QUE TUVIERAN AQUELLAS CADENAS, DE MOMENTO ELLA TENIA CASI TODAS LAS LLAVES, Y AUNQUE ME HICIERA LA FUERTE ME DIRIGÍA A SU ANTOJO, COMO UN VULGAR PERSONAJE DE VIDEOJUEGO...
PERO, ¿COMO SACARLA DE MI CABEZA? SI CADA BESO HABÍA INYECTADO DOSIS DE DEPENDENCIA EN MI SANGRE, ¿COMO ODIARLA? SI UNA SIMPLE CARICIA LLENABA DE OXIGENO PURO MIS PULMONES, ¿CON QUE VALOR LA RECHAZABA? SI LA EXCITACIÓN AUMENTABA CON SOLO PENSARLA... UNA BRECHA ENORME EN MI EGO EMPEZABA A HACERME DAÑO, Y ERAN MUCHOS LOS MALABARES QUE HACIA A DIARIO PARA CONJUGAR EL VERBO AMAR Y QUITARLE SENTIDO AL DE PERDER, PORQUE NO QUERÍA DEJAR DE BAJAR POR SUS CADERAS, NO PODÍA IMAGINAR MEJOR MANERA DE AMANECER QUE ENTRE LAS SABANAS DE SU CAMA, Y ¡JODER! BIEN SABE DIOS, QUE TAMPOCO QUERÍA QUEDARME PRESA ENTRE SUS MUSLOS Y VOLVERME UNA PELELE DE ALGO QUE TAL VEZ NO TENIA FUTURO... MORBO, ¡SI!, ESTIMADO Y ARDIENTE MORBO QUE IDIOTIZABA MIS SENTIDOS, Y QUE NO NEGABA COMO ALGO INTRÍNSECO, PERO TAMBIÉN ERA UN SENTIMIENTO DULCE Y BONITO, QUE APRECIABA ALGO TAN SIMPLE COMO TRES MINUTOS DE CONVERSACIÓN TELEFÓNICA, QUE LLENABA DE ROSAS ROBADAS SU CAMINO...



01 enero, 2011

INCOHERENCIA


Todo empezó a desmoronarse a mi alrededor, dejaron de importar los latidos de aquel corazón inerte, todo se congeló en cien metros a la redonda, y yo, solo deseé quedarme sola...

Aunque me esforcé hasta dejarme las ganas, vi como morían uno a uno mis sentimientos, y como en cuestión de días, dejé de sentir...nada ni nadie me importaba, y eso abría una a una mis venas, porque no lo había deseado, pero esa no era yo, alguien mas sobria y gris, había ocupado mi lugar, y ese nuevo ser, solo deseaba correr, correr hasta que ya no conociera a nadie, hasta donde pudiera empezar de nuevo...

De golpe, así, sin avisar, la decepción tiro de una patada la puerta de mi alma, enseñándome que nadie merecía la pena, que la vida solo te daba instantes buenos, como estrellas fugaces, llenándote de esperanzas que jamás se cumplirían...

Y llegados a este punto, intenté llorar, pretendí que con cada lágrima, se fueran yendo todos los odios, todas las penas con las que ahora miraba al mundo...pero no pude, fui incapaz de provocar el llanto, y en aquel momento asumí, que estaba muerta por dentro, que ya no quería que otro cuerpo me tocara, que solo deseaba que todo se perdiera en mi pasado y yo pudiera adentrarme en un mar de culpas y de autocrítica, donde pudiera naufragar...

Poco a poco todo la oscuridad empezó a invadirme, el silencio se estrello a gritos contra mi oído, el mundo se volvió borroso y lejano y una sensación de humo, como si flotase, se metió en mi cuerpo, dándole unos minutos de tregua a mi cansado dolor...me desvanecí, me hice pequeña, me escondí de mi misma, y sentí como incluso, dejaba de respirar...

Cuando acepte el fin de una vida, cuanto menos absurda, una sonrisa, se tendió ante mi, me agarro fuerte de la camisa y me saco de aquel océano de dudas, y solo con aquella mirada, de repente, volví a creer en el ser humano...