21 diciembre, 2010

AQUELLAS MAÑANAS

A pesar del tiempo, podía recordar perfectamente aquellos días. Eran como imágenes nítidas en mi cabeza. Aquellas mañanas, en las que al despertar, su cuerpo desnudo se tendía a mi lado, cuando mi lengua le daba los buenos días dibujando un camino en su espalda, cuando mis besos cubrían cada uno de sus poros, desquiciándose en sus orejas...

Y ahora a instantes, echaba de menos aquel olor que me inyectaba calor en vena, a ratos, la deseaba de nuevo en mi cama, cuando contemplaba sus pechos con sumo deseo, cuando una sola sonrisa me dejaba a su merced...

Y fue solo un instante nuestra historia, ni siquiera un triste soneto, y sin embargo en mi interior duró al menos 100 años, como algún relato de locos amantes que mueren por amor....

Pero donde ahora moraban mis huesos, ya no era nuestra trinchera, no eran más que cuatro paredes impregnadas de recuerdos, que a mala idea, me aplastaban cuando pretendía levantar la cabeza. No eran más que tiritas por el techo, que balas de fogueo en el colchón, que soledad en cada chincheta que sujetaba cada foto, y mi corazón, colgaba del ventilador, haciendo imposible alcanzarlo...

Algunos días, odiaba su imagen, su juego, su fácil libertad de sentimiento, otros en cambio, solo podía pensar en sus manos, entrelazándose con las mías, solo deseaba que una cadena atara su vida a mi vida.

Aquella guerra interior, empezaba a dejar serias heridas abiertas, alguna infección que acabaría por gangrenarse, empezaba a dejar fuertes secuelas psíquicas, haciendo de mi un ser extraño y contradictorio.
Y había olvidado si era una soldado obligada o por el contrario voluntaria, no podía recordar si me hacia daño estar a su lado, o si estaba a su lado a pesar del daño...

Solo algo estaba claro, el tiempo sería el responsable de curar las cicatrices, las rubias cervezas, las que aliviarían el dolor y las morenas de esta ciudad, las que acabarían por sacar a patadas su recuerdo de mi cabeza...

19 diciembre, 2010

RETALES

Se escapan entre mis dedos,
cosas que quiero decirte,
pero no me atrevo...

Se pierden en tu cabeza,
retales de temas pendientes,
que nunca se cierran...

Nos fumamos las ganas,
de estar perdiendo el sentido,
prendiéndonos llamas...

Le entran las dudas,
al te quiero mas sincero,
observándonos mudas...

¿Por que nos estafa el tiempo?
¿Por que nos morimos de miedo?
si yo quiero seguirte a la luna,
y tu quieres quererme de nuevo...

TIEMPO



Siempre ajustando el tiempo
de mi reloj de arena,
perdiendo los momentos
que escapan tras sus piernas...

Camino por sus calles
soñando con su aliento,
no consigo abrazarla
pues siempre me despierto...

Se han roto las pupilas
de mis ojos sedientos,
para encerrar en ellos
todos estos sentimientos...

Camarero otra copa,
que esta noche es de duelo,
que acaben mis sentidos
durmiendo a ras de suelo,

Y deja que me beba
todo el resentimiento,
que han dejado sus manos
que me cobrado el tiempo...

Quiero ponerme fina
de gramos de mi alma,
para poder dormir
tan lejos de su cama...

Que me muevo despacio,
y escribo en soportales,
jurando que mañana,
olvido los detalles...

Usando como tinta
la sangre de mis venas,
a ver si con mi lírica
consigo que ella vuelva...

No puedo conformarme,
y mirar hacia otro lado,
pues es la mejor parte
de mi triste relato...

Camarero otro ron,
que esta noche me muero,
mañana al despertar,
empezare de cero...

Y deja que el alcohol,
inunde mis pulmones,
que gane al respirar,
y no sienta emociones...

09 diciembre, 2010

OTRO ADIOS

-Estos ojos ya no miran
mas allá de tus pupilas,
están manos no están locas

ni se mueren si se tocan,
ni te quieren sentir mas...

-Este tiempo de condena
se ha marchado con la brisa
de las noches de faena,
del sabor de una sonrisa,
de mil tardes sin hablar...

-Que el fuego de tu colchón
ya no atrapa a mis sentidos,
que tus idas y venidas
ya no cierran mis salidas,
ni muerden mi corazón...

-No son tuyos estos besos
si me sueñan tus excesos,
ni renuevas mi energía,
ni te pienso cada día,
ni me llega tu calor...

-No me aferro ya a tu suerte
ni me muero hoy por verte

y tu juego no me excita,
ni me sirves de tirita,
ni me duele el desamor...

-Se escapo una mañana,
el cariño con las ganas
de trepar por tu ventana,
de meterme en tu cama,

de seguirte sin pensar...

-Que no pierdo la razón

si te acercas con tu olor,
ni me embauca tu sonrisa,

ni te busco a toda prisa,

ni ansió tu sabor...


-Ya no espero a que aparezcas

y me digas lo que piensas,

ni que en esta madrugada

quieras dormir en mi almohada,

ni acaricies mi dolor...

-Se acabo lo que se daba

por jugar a tener nada,
por frenar los sentimientos,

por vivir siempre con miedo,
por perdernos sin tenernos...