25 enero, 2010

EXTRAÑAS



Para no recordar, escondí los momentos que me ataban a ti, más no fui capaz de tirarlos, de limitarme simplemente a aceptar el olvido. El miedo, se hacía cada vez más fuerte en mi interior, obligando a mis nervios a darme duelo. Durante los días siguientes los retales de historia que habíamos forjado, se atropellaban en mi inerte y hueca cabeza, haciendo eco, provocando serios daños cerebrales, acercándome más a time hice la fuerte, apreté los dientes y juré que no te necesitaba, pisé con fuerza el falso suelo bajo mis pies, y no volví la mirada hacia lo que se vislumbraba como pasado.

Pero era todo una mentira, una máscara en un baile de disfraces, un papel secundario de alguna mala película. Todo era mentira, porque no podía odiarte, porque ya casi no respiraba, porque me había vuelto invisible tu abandono, y dependía de tu cariño.

La vida tenía una extraña forma de hacerse notar, convertía el algodón en cuchillas de afeitar, te rajaba y observaba como poco a poco la dejabas partir y las heridas dolían, y la sangre brotaba a borbotones manchando de rojo todo lo que algún día había sido bello, y lo que más escocía eran los años compartidos, las horas de charla conociéndonos, dejando de ser extrañas



6 comentarios:

  1. Mi pequeña... los "retales de historia" que tú, cuando niña, y yo hemos forjado, quedarán eso.... como de forja, invulnerables ni tan siquiera a una leve capa de óxido.
    Un abrazo fuertote.

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  2. Realmente no te conozco, ni se muy bien cómo he llegado hasta aquí, pero te he leido y me ha encantado...transmites mucho con muy poco, te animo a seguir haciéndolo para que podamos seguir disfrutando de esa vena artística en potencia
    Un saludo, extraña ;)
    Ángela

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  3. muchas gracias por el apoyo y por visitar mi blog. seguire escribiendo siempre que haya gente lo lea.
    un saludo, angela!

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  4. " convertía el algodón en cuchillas de afeitar"
    -Es curioso como la conceptualización humana nos hace reinventar la realidad del lenguaje. Y de la lengua visual.
    Muy bueno el texto.
    Firmado: Otra escritora desencantada con los pasos que se llevan las olas.

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