16 diciembre, 2009

SIN DARME CUENTA


- Una vez más, me dormí pensando en ti, y sin darme cuenta, también pensaba en ti por la mañana. Empecé a preguntarle a mi triste conciencia que era lo que me pasaba, y casi inmediatamente, yo misma me contestaba, me estaba enamorando.
¡Cuántas cosas nos separaban! ¡Cuántos secretos entre tú y yo! y sobre todo, cuánta indiferencia. Verte me daba la vida, me llenaba de luz, me hacía sonreír; y las pocas veces que logré arrancarte una sonrisa, me sentí la persona más afortunada del mundo.
Luego volvía a la realidad. Esa en la que tú no sabías nada, esa en la que yo solo era una más, y suspirabas por otros "motivos". Entonces rompía a llorar, quizás no por fuera, que nadie me viera, pero sí en mi interior, sí en lo más profundo de mi alma, sí en la soledad de mi cuarto.
Soñé que me despertaba a tu lado, y te pedía que hicieras eterna esa noche, que nunca llegara la madrugada, que nunca amaneciera y que nunca nos moviéramos de esa cama. Así, siempre estaría a tu lado, siempre me amarías, y podría mirarte a los ojos eternamente. Cuando desperté sentí que después de la oscuridad siempre llegaba el día, y me sentí frustrada.
Yo no pedí enamorarme, no quería ni siquiera mirarte, porque sabía que era una locura, sin duda, con un triste final, pero cuando el corazón entra en juego, la persona ya no importa, ya no manda, y acabé pidiéndote a voces ahogada, que tu sintieras lo mismo que yo.
La historia se repetía. Eras otra de mis absurdas aspiraciones, y de nuevo acabaría de la misma manera, con un corazón roto, y un montón de lágrimas empapando una cama solitaria.
Me prometí que jamás te contaría lo que me había pasado años antes, y lo cumplí. ahora me estaba prometiendo dejar de pensar en ti, dejar de quererte, y no sabes como costaba...
En fin, una vez más me dormí pensando en ti, y sin darme cuenta, también pensaba en ti por la mañana.

15 diciembre, 2009

DESEO















Subirán mis alas a tocar su estrella, rozará mi alma su corazón, nos fundiremos en un destello, y nos inundará la duda...serán sus ojos mi despertar, su aliento mi quitamiedos, será el eclipse para mi sol. Me esconderé en sus recovecos, en sus refugios plantaré bandera, prenderé de sueños todos sus vuelos, y será mía...El egoísmo nos hará gigantes, por poseernos a cada instante, y escuchará de noche mi voz buscarla a tientas, esperará que la arrope mi calida ilusión...sus ausencias se harán eternas, los celos inundarán mi cabeza, y al verla, volveré a soñar...