01 octubre, 2009

ENSAYO


Me gustaría sacar de mi cabeza tanta desidia, o desolación, que para el caso es lo mismo. Pensar solo en cosas bonitas, en tu nombre, por ejemplo, como dice la canción. Las ganas de nada me invaden, y dormir 72 horas estaría bien, digo yo... O no recordar nada, empezar de cero, ser de nuevo una niña. A pesar de los buenos momentos, o a pesar de los malos, que también enseñan. Sería algo práctico, asi como si nada importara, como si no tuvieras nada que hacer o decir. Callar y unicamente abrir ese agujero que tengo por boca para decir algo interesante. Escuchar más, aunque no ponga interés en lo que me dicen los que con dificultad me importan. Ser solo viento, alguien que nunca deja huella en nadie,un ínfimo transito en las demás vidas. Que dejara de ser elemental lo que nos es imprescindible para vivir, el aire, la sangre, el dinero, que a fin de cuentas, es en lo que se resume todo. Nada para mañana, un buzón sin correo, una cabeza vacia, un sentimiento ajeno...Que muriera antes de nacer la necesidad, la tentación, el deseo, o mejor aún, que no pensara en ti, que no te necesitara para sonreir. Que se muriera el amor, las palabras bonitas, el cariño, o el sufrimiento que son por un igual, cosas que nos desesperan...
Que los bares cerraran a las diez de la noche, que no se oyera a nadie a la hora de dormir, que se jodieran todas las televisiones, las radios, los ordenadores, que solo hubiera silencio, tener tiempo para pensar en nosotros, que se creciera como persona, que se agrandara el espiritu. Que las drogas no salieran tan caras, que volviera la ley seca, que tuvieramos la oportunidad de dejar de aburrirnos, que se alejara tu voz, tu aliento...
Que los colegios ya no fueran carceles, que las carceles ya no hicieran falta, que las faltas no dieran fruto, que los faltosos se extinguieran. Que la política fuera una utopía, y el futbol una mentira, ojala que tu cuerpo, lo detestaran mis ojos. Que los coches estuvieran prohibidos, que los carnets no limitaran nuestra personalidad, que los pisos no fueran zulos, que las casas no fueran inapcesibles...Que todo fuera de usar y tirar, que la basura sirviera para algo, que andar no costara tanto, que las bicis no fueran solo para el verano. Que los trabajos no nos exclavizaran, que los exclavos fueran un mal sueño, que los dictadores se murieran de miedo. Que las señales no señalaran nada, que tú dedo no me acusara, que mi reloj no marcara las horas, que mi mente no me acosara...Que los padres fueran de nuevo jóvenes, que los hijos no putearan tanto, que las familias se tuvieran respeto. Que la ropa fuera unisex, que hubiera talla única, que compartir no fuera tan caro, que recibir fuera más sencillo. Que el orgullo fuera una virtud y la decencia una estupidez, que follar no fuera pecado, y el matrimonio solo un lujo. Que la fidelidad no nos diera risa, que la risa fuera contagiosa, que el sida no fuera mortal, y la vida no fuera un cancer. Que los obreros nos silvaran más, que las mujeres no nos sonrojaramos. Que los hombres fueran menos estúpidos, que las mujeres fueran menos zorras, que los perros perdieran derechos y los lobos, amigos del hombre. Que los pueblos fueran solo un pueblo, el esperanto, lengua universal, que tu lengua rozara la mía, que correr diera libertad.

Me gustaría sacar de mi cabeza tanta ideología, y aceptar sumisa, una vida vacia.
(sheila)

ABSURDA SINCERIDAD


Soy la sangre de tus ojos,
el abismo que no sientes,
soy quien crea tus enojos,
y el reflejo de tu mente...
Las palabras que no entiendes,
esos sueños si despiertas,
soy los hechos que te hieren,
el espacio entre tus piernas...
Tú enciendes mis deseos
yo te quiebro la cabeza,
y te robo los momentos
tú me acabas si me besas...
Soy mentira de tus labios,
soy lo cierto de tu pecho,
las ideas de los sabios,
el acierto de lo hecho...
Si no llego, si te engaño,
y en mi cama hay otras manos,
si te enfadas, si me enfado,
poco a poco nos cansamos...
Soy las ansias de tus ganas,
quien te roba la sonrisa,
quien te mece entre tus sábanas,
soy quien nunca tiene prisa...
La mirada que te pierde,
esos labios que te entonan,
soy la lengua que se siente,
y tu vicio, soy tu droga...
Soy quien rompe tu silencio
quien acaba con tu calma,
quien poseé pintura y lienzo,
soy okupa de tu alma...
Tu inocente que me ama,
yo, culpable que te quiero,
tú soledad en mi cama,
yo me grabo a ti con hierro...
Soy quien mira y desespera,
tus ojitos y tus piernas,
día a día quien te espera,
las patadas de tus puertas...
Soy quien juega a poseerte,
quien te tiene y quien te deja,
soy tu vida, soy tu muerte,
la respuesta de tus quejas...
Soy quien duerme cuando hablas,
quien escucha cuando callas,
soy la muerte si me ignoras,
y agonía si me lloras...
Soy tu orgasmo más sincero,
y tu alcohol de garrafón,
tu cigarro y cenicero,
soy tu vino peleón...
Soy los ojos en tu espalda,
soy las manos en tu culo,
la distancia que te salva,
tu rincón más oscuro...
Soy la mano de algún santo,
o el rabo de satanás,
tú, la foto de un encanto,
la belleza y mucho más...

(sheila)