07 septiembre, 2009

SOCIAS


Préstame tu sonrisa morena,
sé tú mi rollo aplastante,
vayamos a aullarle a la luna llena,
que aquí sin ti, nada es bastante...

Córtame las alas chiquilla,
que me voy de madrugada
a buscar mil maravillas,
a ponerme con las hadas...

Vente conmigo, yo te cuido,
seamos socias otra vez,
si sale el sol, yo te envido,
si tú te escondes en el barrio Lavapies...

Como decirle a tu mirada
que desafía a mi ansiedad,
que es sincera, y me deja helada
ver como crece poco a poco esta amistad...

Si ya no quiero mundo hetereo,
si ya no quiero huir más,
hoy solo busco un buen puerto
donde mi alma tenga ganas de atracar...

Las horas pasan y a tu vera
todo lo malo desespera,
mis buenos ratos se quedan contigo,
ayer los ví, estaban de borrachera...

Es mi distancia mi destino,
yo desconozco si está escrito,
si son las piedras de este camino
las que guían nuestro desatino...

Sé como quieras de tu propía bandera,
que me gusta cuando cuentas conmigo
sabes de sobra que todo a tu manera
si me escuchas cuando te digo,
que tanta vida que llevas en tus venas,
tanto es el tiempo perdido,
que tantas las ganas de seguir dando guerra,
tan triste el día si no río contigo...

Préstame tus ojos princesa,
quiero ver el mundo con tus pupilas,
únete a mi si la tormenta no cesa,
quiero estar donde tu digas...
.
.
.
A Rocio... por enriquecer mi vida...


(Sheila)

INFANCIA


¿Dónde quedó aquella niña que le embriagaba?
¿dónde quedó su sonrisa y su mirada?
se habrán cerrao´ las heridas si se hizo daño
se habrá olvidao de los juegos de los tres años...
Era dulce princesita de sus enojos,
era la niña bonita de aquellos ojos,
pero el pasar de los años, todo a cambiado,
y su inocencia más pura se ha marchitado...
y el dolor de una vida que no perdona,
quebró en pedazos su alma y su persona...
Hay quien dice que la ha visto como alma en pena,
otros afirman que arrastra su cruel condena,
pero entre copas y drogas, yo aún la recuerdo
como una linda muñeca de largo pelo...
que sonreía pidiendo una palabra,
y que bailaba mil cosas buscando un beso...
Aquel pedazo de luna que aun siendo cría,
sabía que iba creciendo y no quería,
dejar los trastos guardados en una esquina,
cambiar sus viejos juguetes por librerías...
Por eso sé que en su pecho adolescente
sigue latiendo la vida de una niña
que cuando cumplió los diez años,
aún pedía juguetes, gestos, abrazos y chucherías...
(sheila)

ESPECIES PROTEGIDAS



Fue espontánea, amigo mío, aquella mirada,
espontánea fue naciendo la traviesa complicidad,
me tendiste una mano, nunca extraña,
y fue extraño encontrar en ti, parte de mi mitad...


No quiero mirar atrás en el tiempo,
pues bien sabes de mi vértigo a la velocidad,
a esas agujas tan traicioneras,
que van descontando segundo a segundo, horas de felicidad...


Ya no escribo cuidando cada palabra,
es como si mi mano ya quisiera madurar,
ahora son las sensaciones, tan sentidas,
las que hacen que te escriba lo que hoy te quiero contar...


Aún recuerdo aquellas tardes de cursillo,
aún puedo oler aquellos mágicos cigarrillos,
y soy consciente de cuando te empecé a querer,
lo que no entiendo es porque no te lo hice saber...


Solo dos niños arrinconados, con un mechero,
frente a un mundo de papel,
solo dos locos embusteros,
haciendo envites a la vida para no crecer...


Y te dejé escapar varias veces entre los dedos,
como humo denso que al subir siempre se aleja,
pero tú siempre encontrabas la puta llave,
del baúl de los recuerdos de mi loca cabeza...


Y es por ti, amigo mío, que me visita la musa,
por ti que me he vestido con guantes de seda,
por ti que a las dos de la mañana, mi cuaderno es la cuna,
y tu cariño los brazos que mecen mi pluma...


Fuimos ases de la baraja, cantando las veinte en copas,
filósofos tan importantes, hablándole a una mesa,
fuimos, Orson Welles, Hitchcock y Kubrick,
fuimos dos granos de arena que se llevó la "marea"...


Y los dos perdimos nuestra "diana",
después de tantos y tantos años,
pero guardamos la flecha,
para un certero disparo...


¿Cuánto tiempo habrá pasado, amigo mío?
es tan corta la vida, y tan larga si te pones a pensar,
¿Tendrá mi cabeza sitio para tantos retales?
que contigo no quisiera olvidar...


Gracias porque me salvaste en cierto modo de la letanía,
de una selva de seres extraños donde apenas sobrevivía,
y llegaste como si tal cosa y me hiciste comprender,
que eramos dos animales de alguna especie protegida...


A Adrián...por los buenos ratos y lo compartido...

(sheila)