10 agosto, 2016

ESA CHICA



Esa chica que fuma tabaco de liar
viste sudadera y que hace tanto ruido al mirar,

La he observado tantas veces que adivino
que está nerviosa cuando habla sin sentido,

Esa chica que usa gafas de intelectual,
dice que se considera alguien muy normal,

Y yo, otra vez aquí, viéndola venir,
siempre con su gesto, me hace sonreír,

Otra vez igual, me vuelvo a caer,
dentro de sus ojos, no quiero volver.

Tiene un tic tan suyo cuando empieza a hablar,
siempre está en las nubes y eso le da igual,

Solo sé que el día empieza al verla despertar,
con esa sonrisa que me hace soñar,

Que al apagar las luces a la hora de dormir,
no existen los miedos si está junto a mi,

Y yo, otra vez aquí, viéndola venir,
siempre con su gesto, me hace sonreír,

Otra vez igual, me vuelvo a caer,
dentro de sus ojos, no quiero volver.

Me sonríe siempre con su timidez, 
desnuda mi alma, descifra mis porqués,

Al rozarme me roba el aliento,
atraviesa mi piel y llega tan adentro,

Me lanzo al precipicio de su libertad, 
mientras me susurra que la bese ya, 

Y yo, otra vez aquí, viéndola venir,
siempre con su gesto, me hace sonreír,

Otra vez igual, me vuelvo a caer,
dentro de sus ojos, no quiero volver,
me aprendí a perder, no quiero volver...








05 agosto, 2016

ENTRA EN MI VIDA




Si entras en mi vida:

Amuéblame de nuevo,
Resetea mi interior,
Abrázame al dormir,
Muérdeme al besar,
Tatúate en mi piel,
Miénteme de verdad,
Contágiame tu risa,

Tapiza mis sábanas,
Dame razones,
Sácame de quicio,
Pierde la razón,
Hazme el amor,
Vuélveme loca,
Cuéntame tus historias,
Hazlas mías,
Llévame a ikea,
A la playa, al monte,
A la luna,
Conviértete en faro,
Dame agua,
Enséñame a vivir,
Discute conmigo,
Dibuja corazones en mi espalda,
Hazme cosquillas,
Bésame mucho,
Aprende a conocerme,
Acéptame,
Sé mi aliada,
Llévame a la guerra,
Sé mi copiloto,
Hagamos carretera,

Dibújame unas alas,
Recorre mis curvas,
Baílame desnuda,
Construye mis fotos,
Déjame soñar,
Sueña conmigo...

Si entras en mi vida, haz de todo... menos buscar la salida...

19 febrero, 2016

DIGAMOS




Digamos por decir que la conocí un día cualquiera y que cualquiera fue la hora en que la conocí...
Digamos además que me arrancó una sonrisa aún cuando no tenía yo demasiados motivos para sonreir,
Y digamos que no pensaba pensarla, que no tenía en mente incluirla en mi vida, que jamás, jamás fue mi intención querer quererla..
Digamos entonces que me aterraba besar otros labios, probar otro cuerpo, quitar la coraza y admitir que el pasado muere a manos del presente y que hay heridas que se acaban por cerrar...
Digamos por tanto que dibujó en aquel punto de mi vida otros dos puntos suspensivos, que el corazón y la cabeza no siempre comparten sus latidos...

22 junio, 2015

Autoconfesiones






Me sorprende de nuevo mientras le doy un último mordisco a mi tostada matutina, se acerca y se sienta a mi lado, habla sin parar, une conceptos que a esas horas mi cerebro ni siquiera asimila, y sin saber por qué me arranca una sonrisa.


Sus preguntas siempre son certeras, demasiado inteligentes para mi licuada cabeza, e imagino que algún día será alguien, que hará algo notable y dejará su huella en el pasillo de la grandeza.


¿Qué sucede cuando dos almas conectan? me suelta de repente, como si estuviera preguntando sobre el tiempo, la miro y puedo entrever en ella destellos de alegría.


Pero me doy cuenta de que no tengo repuesta a semejante pregunta, no se ponerle palabras a una sensación de tal magnitud. Cuando dos almas conectan, cuando hablan el mismo idioma, cuando pueden compartir una mirada sabiendo que el reflejo será igual para ambas retinas...no existe manera humana de unir letras y simplificar un concepto tan amplio.


Pero sucede, como en una peli de vaqueros, en un momento dado y sin haberlo visto venir, alguien estira su mano y te engancha, y el ego hasta ahora creciente en tu interior empequeñece, no necesita ventanas por las que huir, simplemente se transforma en ganas de aprender lo inaprendible, de crecer más y más, de alimentarte de la energía que emana del otro lado de esta visión transcendental.


Y entonces pienso que ojalá todo mi mundo fuera así, ojalá el desafío fuera tan grande que mis entrañas siempre se sintieran plenas, que cada alma pudiera tener un destino esclarecedor para mí, e inmediatamente me doy cuenta del egoísmo de mis pensamientos y me río pero también me sonrojo.


Me saca de mis delirios una vez más con  un chiste fatídico, con el que aun así me río, me levanto, le dedico una última mirada cómplice pero no digo nada pues imagino que tras varios minutos de palabras aceleradas y al tun tun, otra gran pregunta caerá sobre mí.